La economía venezolana desde el 2021 presenta una tendencia hacia la estabilización con un leve crecimiento de alrededor del 7%. Para el año 2022 se proyecta un crecimiento mayor al 10%. Un comportamiento positivo en relación a los años anteriores.
Los efectos sobre el comercio binacional entre Colombia y Venezuela, muestran una correlación directa con esta evolución. En el 2021 nos acercamos a los US$400 millones muy por encima de los US$222 millones del año 2020. Desde enero de este año ya se observa un incremento del comercio exterior entre los dos países.
Las modificaciones en el modelo económico de Venezuela son sorprendentes:
En materia cambiaria existe libertad total y la tasa representativa se rige por la oferta y la demanda en las ‘Mesas de Cambio’ que se realizan en la banca venezolana. El Banco Central de Venezuela únicamente ratifica los resultados reportados para establecer el tipo de cambio oficial. Por su parte, la política fiscal se ha profundizado y el aumento en la recolección de impuestos, tanto en bolívares como en dólares, es evidente.
Asimismo, existe una apertura significativa a las importaciones con la liberalización de gravámenes. Lo anterior, aunado a la dolarización de las operaciones internas permitió un relativo control de la inflación. Técnicamente Venezuela finalizó el período hiperinflacionario y el gobierno proyecta una inflación para el 2022 menor de 100% y, para el 2023, por debajo de dos dígitos.
Lo nuevo: la apertura de los diálogos entre los gobiernos de los EE. UU. y Venezuela y la posible negociación de venta de petróleo venezolano, sujeto al levantamiento de algunas sanciones.
Si lo anterior se desarrolla, las exportaciones de petróleo con destino a China, que son pagadas al 50% de su valor real por barril se desplazarán hacia EE. UU. De otra parte, la producción de la Chevron en el corto plazo implicaría nuevas exportaciones en cerca de 300.000 barriles diarios, lo que significaría un aumento del flujo de recursos externos para Venezuela.
En conclusión, el cambio del modelo económico y la estabilización de la economía venezolana, indican necesariamente un crecimiento de la demanda por importaciones, donde Colombia se convierte en un importante oferente, por razones de cercanía y precios competitivos en condiciones de calidad adecuadas.
Con nuestra experiencia en el sector logístico debemos resaltar el importantísimo papel del nearshoring, para la economía de las dos naciones la reactivación de relaciones comerciales más estrechas entre Colombia y Venezuela, beneficiara a empresarios de ambos países a mantener precios que puedan competir y ser Asequibles dentro de los distintos mercados.
La consecución y el acercamiento de proveedores en Colombia, también es una ventaja y un reto para lo cual recomendamos utilices canales que te permitan tener una previsualización de los costos tributarios y financieros para que estos no aumenten tus costos son aspectos a tener en cuenta para que la logística de tu empresa no sufra en un año que se proyecta con retos para los cuales estamos preparados para apoyarte, comunícate con nosotros y recibe asesoría personalizada.
FUENTE:
GERMÁN UMAÑA
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Cámara Colombo Venezolana
Portafolio

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